RENGO: DAN DE ALTA A PACIENTE CONTAGIADA CON HANTA

PACIENTE RENGODespués de poco más de 2 semanas fue dada de alta la paciente contagiada con Virus Hanta que fue atendida en el Hospital de Rengo, quien manifestó su satisfacción de haber podido salir bien de este trance, cuya tasa de mortalidad supera normalmente el 30% de los casos, y agradeció los cuidados prestados por el personal de la Unidad de Paciente Crítico del establecimiento hospitalario.

El residente de la Unidad de Paciente Crítico, doctor Claudio Osses, explicó que en el caso de la paciente hizo un síndrome de stress respiratorio leve, “nunca evolucionó con stress severo y se trató con ventilación mecánica no invasiva, aproximadamente una semana y después se empezó a retirar paulatinamente y evolucionó bastante en todos los parámetros respiratorios y hemodinámicos y ya lleva dos días que no necesita ningún tipo de soporte de este tipo, ya no necesita drogas vasoactivas, las pruebas de respiración y los exámenes están normales y no tuvo fala renal ni de ningún otro órgano”.

“Lo más severo –indica el doctor Osses- y lo que mata finalmente a los pacientes con Hanta grave es la falla respiratoria, pero la paciente fue diagnosticada y tratada en forma adecuada, aunque hay pacientes que son tratados en forma adecuada y evolucionan mal, depende de cada paciente y de la carga viral que adquiere al estar en contacto con las heces. En este caso la buena evolución dependió del paciente y de que las cosas se hicieron bien desde el principio”.

“FUE UN MILAGRO”.

Mientras recibía las últimas indicaciones previas a su alta médica, la paciente Ruby Morales explicó la situación que vivió y que la hizo en muchos momentos temer no salir adelante con esta enfermedad.

¿Qué síntomas sintió previo a su hospitalización?

Como una semana antes comencé con algunas molestias por lo cual consulté en Las Cabras y me dijeron primero que podía ser un problema gástrico y después que era una gripe, pero el fin de semana me vino como un decaimiento y pensé que podía ser Hepatitis, porque el doctor le había dicho a mi compañero que posiblemente estaba enfermo de Hepatitis, pero no se había confirmado.

¿Los síntomas comenzaron a empeorar?

Si, comencé a decaer y decaer, me levantaba al baño y no me sostenían las piernas y no sabía qué me pasaba. Un día mi compañero vino a regar, porque no quería estar muy cerca para no contagiarme de hepatitis, y se dio cuenta que yo estaba mal, muy mal, vio que no reaccionaba, no me levantaba y me llevó a Las Cabras y cuando me bajaron del taxi que me pasó a buscar ya no sentía las piernas ni mis brazos, era un decaimiento total y no entendía que tenía. De allí me trajeron a Rengo y no sabía dónde estaba, la doctora me preguntaba y yo le contestaba que estaba en San Felipe.

¿Pensó en algún momento que podía ser Hanta?

Cuando llegué acá no más y una doctora se dio cuenta que era ese virus, entonces allí me trataron y gracias al Señor salí a flote, porque creo que muchas personas no salen a flote. Yo vivo en el campo allá en Pichidegua y allá hay un canal y más encima hay cañaverales y allí viven los bichos esos (ratones colilargos). No pensé que podría contagiarme, porque siempre sacaba el pastito, sacaba un poco de caña para limpiar porque teníamos papitas, verdurita en un lado y por el otro lado pollitos, nunca pensé porque aunque hay ratoncitos hemos echado líquido para matarlos, porque siempre estaba pendiente para sacar esos bichos de la casa, pero como estaba el agua (de la acequia) y las cañas es difícil sacarlos de allí.

¿Cómo considera la atención prestada en el Hospital?

Excelente, todos, todos, del mayor al menor me han atendido fantástico. No me quejo de nada, voy a echarlos de menos, si no me quería ni ir me atendían demasiado bien, no sé de donde sacaban tanta voluntad.

Su hija Macarena recuerda cuando recibió la llamada en que le informaban que su madre estaba enferma “Vivo en Curicó y me llamaron cuando estaba en Las Cabras, que estaba mal y que tenía el azúcar alta, gracias a Dios mi mamá tenía Diabetes porque hizo que se descompensara, como que hizo un cortocircuito y eso hizo que la atendieran rápido. Como mi mamá venía con el tema de que no sabía quién era (estado confucional), pensaban que era un edema o meningitis y ninguno de los diagnósticos eran buenos, el scanner arrojó que no era nada al cerebro y entonces comenzó a indagar conmigo dónde vivía mi mamá, cómo era el lugar y le expliqué que vivía en una parte rural, que tenía alimentos y pollos y después cuando recobró la conciencia se dieron cuenta que no era nada cerebral y que podía ser Hanta, cuando nos dieron el resultado estábamos peor, porque el Hanta sabíamos que era peligroso”.

Para Ruby Morales, esta es ya una etapa superada, que fue como un milagro “no solo por estar bien, sino porque se unió toda mi familia, yo no veía a mis hermanos desde que falleció mi mamá hace como 15 años y le doy gracias a Dios porque sucedieron todos estos milagros, sobre todo mi recuperación”.